Ultrasonido-terapéutico
Este transforma la energía electromagnética a ondas sonoras generadas a partir de un cabezal, las cuales penetran el tejido celular aumentando la regeneración celular y favoreciendo la relajación muscular, además de también tener efectos antialgicos, antiinflamatorios, antiedema y antiespasmódico.
Efectos Fisiológicos: Más allá del alivio
Tu descripción toca los puntos clave, pero podemos dividirlos en dos grandes grupos según cómo se entregue la onda:
A. Efectos Térmicos (Modo Continuo)
Se utiliza para generar calor profundo. El roce de las moléculas al vibrar genera fricción y, por ende, temperatura.
Aumento del metabolismo local: Acelera la reparación.
Extensibilidad del colágeno: Ideal para tratar contracturas y fibrosis.
Relajación muscular: Disminuye la excitabilidad de las fibras musculares.
B. Efectos No Térmicos / Mecánicos (Modo Pulsado)
Aquí la onda se interrumpe, permitiendo que el tejido se enfríe. Es el preferido en fases agudas (recién ocurrida la lesión).
Cavitación: Formación de microburbujas que ayudan a “limpiar” el tejido y mejorar la permeabilidad celular.
Microflujo acústico: Estimula la actividad de los fibroblastos para sintetizar colágeno.
Efecto Antiedema: Ayuda a la reabsorción de líquidos al movilizar el espacio intersticial.
Beneficios Clínicos
- Antialgico Reduce el dolor al elevar el umbral de los receptores nerviosos.
- Antiinflamatorio Acelera las fases de la inflamación para llegar antes a la curación.
- Antiespasmódico Al relajar las fibras, rompe el ciclo de “dolor-espasmo-dolor”.
- Cicatrizante Mejora la calidad de la cicatriz tanto en piel como en tendones.
