Electroterapia
Es un método terapéutico el cual se encarga de usar diferentes modalidades de corriente eléctrica, con el fin de provocar diferentes efectos fisiológicos, químicos y biológicos en el organismo.
Algunos de sus efectos terapéuticos son:
- Analgésico
- Anti inflamatorio
- Antiespasmódico
- Activación muscular
- Fortalecimiento muscular



Desarrollo de los Efectos Terapéuticos
Efecto Analgésico (Control del Dolor)
Es el uso más común. Se logra mediante dos mecanismos principales:
Teoría de la Compuerta (Gate Control): La corriente estimula fibras nerviosas rápidas que “bloquean” la señal del dolor antes de que llegue al cerebro.
Liberación de Endorfinas: Corrientes de baja frecuencia estimulan al cuerpo para producir sus propios analgésicos naturales.
Efecto Antiinflamatorio
La corriente eléctrica produce una micro-agitación de las moléculas y mejora el flujo sanguíneo (hiperemia). Esto ayuda a:
Barrer las sustancias tóxicas acumuladas en la inflamación.
Aportar nutrientes y oxígeno para la reparación del tejido.
Facilitar el drenaje linfático para reducir el edema.
Efecto Antiespasmódico
Mediante frecuencias específicas, se logra una relajación del tono muscular excesivo. La corriente ayuda a “cansar” suavemente al músculo en estado de contractura para que finalmente se relaje, rompiendo el ciclo dolor-espasmo-dolor.
Activación y Fortalecimiento Muscular
Aquí es donde la electroterapia se vuelve una herramienta de “gimnasia pasiva”:
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Activación: Despierta las unidades motoras en músculos que han perdido conexión nerviosa o tras una cirugía.
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Fortalecimiento: Utiliza corrientes de media frecuencia (como las Rusas) para reclutar un mayor número de fibras musculares que el que lograría el paciente por sí solo, aumentando la masa y potencia muscular.
